Discurso de Presentación de Belvís de Monroy y Casas de Belvís en el XXX Aniversario de la Casa Regional de Extremadura celebrado en Getafe los días 13, 14, 15 y 16 de Noviembre de 2008
Belvís de Monroy y Casas de Belvís, dos pueblos y un sólo municipio, situados al noreste de la provincia de Cáceres, en la Comarca del Campo Arañuelo, Puerta de Extremadura, antesala del Parque Nacional de Monfragüe, junto a la Autovía de Extremadura, salida nº 184, a menos de dos horas de Madrid por carretera y en breve, comunicados por el AVE.
Desde sus alturas podemos divisar infinidad de tierras y montes, desde las más próximas, como la llanura del Campo Arañuelo, el Pantano de Valdecañas, el Tajo, las vegas de Tietar y la Vera, las sierras de los Ibores y Miravete, el Parque Natural de Monfragüe, hasta otras un poco más lejanas pero igualmente visibles como las sierras de Ceclavín, Bejar, el Barco, los Picos de Gredos.
Cada pueblo, Belvís y Casas, tiene su propia identidad histórica y patrimonial y los dos juntos, cada uno con su personalidad dan una oferta turística valiosa y original, tachonados de encinas y alcornoques, que merece la pena descubrir ya que la respuesta que encierran es muy generosa.
En un día como hoy y en un marco como este, tenemos el sano orgullo de ser y sentirnos extremeños de Belvís y de las Casas.
Permitidme unos minutos para hablaros de Belvís, cuyo nombre proviene de la contracción de dos palabras latinas que significan “bella vista”, “bello lugar” y así como su nombre indica, aparece situado en un enclave bello y privilegiado, en un lugar elevado a unos 382 m., sobre el nivel del mar.
Aparece asentado sobre una enorme roca granítica, coronada por su hermoso castillo, santo y seña de nuestra villa.
De su entorno medio-ambiental, destacamos el embalse de Valdecañas cuya margen izquierda pertenece al término municipal de Belvís y Casas y siendo Belvís el Ayuntamiento exactor debiera denominarse Pantano de Belvís. Este entorno es un marco incomparable para uso y disfrute de la naturaleza y para el desarrollo de las numerosas actividades que en él se pueden llevar a cabo.
En poco espacio pasamos de las aguas del río Tajo, a frondosas zonas de monte como las conocidas como El Sierro, La Jarilla y la espectacular Dehesa Boyal en las riberas del Pantano. Encontramos aquí un rico ecosistema de importante biodiversidad, destacando su enorme variedad de aves, como el rabilargo, abubilla, abejarucos, alcaudón, tórtola, paloma torcaz, mirlo, cuco, así como aves rapaces como el milano negro, águila culebrera, cigüeñas negras, etc. En los últimos años contamos con la mayor concentración invernal en España del cormorán, ave acuática, con más de 2000 ejemplares.
Nos encontramos también con una Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA), constituida por una “colonia de Cernícalos Primilla”, con una población de más de 37 parejas.
En cuanto a mamíferos, destaca la jineta, tejón, erizo, zorro, liebre, entre otros.
La fauna del Pantano está compuesta por barbos, carpas, bogas, entre otras especies.
En la finca el Sierro su espeso matorral actúa de refugio, favoreciendo la aparición de mamíferos como ciervos, jabalíes, corzos, zorros, tejones, estando constatada la presencia del lince ibérico.
En la finca La Jarilla encontramos numerosos canchales graníticos, destacando el amarillo jara. Desde esta finca y tras cruzar extensas praderas, podemos divisar espectaculares vistas del Pantano, como ese punto donde el Pantano se estrecha formando la conocida como “Manga de los Riberos”.
Otro lugar a destacar sería el “Mirador”, junto a la ermita de nuestra Patrona la Virgen del Berrocal, desde el cual se puede divisar una panorámica de gran belleza: Embalse, la Dehesa, el Castillo, el Sierro, La Jarilla…
Se trata de un paraje natural que permite y favorece el desarrollo de numerosas actividades adaptadas a este medio, tales como:
Pescar en el Embalse, Caza mayor y menor, senderismo con diversas rutas, Mountain Bike, Rutas a Caballo, Observación de aves.
La tipología del turismo en nuestro municipio es muy variada. Cabe la posibilidad de hacer turismo rural, turismo ornitológico, turismo de caza y pesca, turismo recreativo y de ocio…
En el entorno natural del municipio existen 5 rutas de ecoturismo inventariadas.
Aparte del turismo monumental-artístico e histórico, contemplamos el turismo de naturaleza, para aprovechar de una manera adecuada y respetuosa este recurso tan importante de que dispone el municipio de Belvís de Monroy.
La delimitación del suelo industrial en nuestras Normas Subsidiarias, permiten localizar conjuntamente a las empresas destinadas a este fin, sin tener que estar mezcladas con otros usos urbanos incompatibles.
El desarrollo del Polígono Industrial depende de una puesta en marcha según la demanda. Hay numerosas posibilidades futuras, asociadas a su localización geográfica.
Se hace preciso hablaros de nuestro patrimonio monumental e histórico que presenta la alternativa de un Belvís Fortaleza Medieval con su majestuoso castillo, frente a un Belvís religioso y espiritual, cuna de la evangelización de México.
La presencia de Extremadura en América tuvo en sus misioneros una de las mejores manifestaciones, dada su destacada intervención en el encuentro pacífico de dos mundos.
Pertenece al patrimonio histórico – cultural de Extremadura, el grupo de los “Doce Apóstoles de México” que al mando de Fr. Martín de Valencia salieron en 1523 desde el pueblo de Belvís. En la historia de América, desde siempre, ha ocupado la misión de los Doce un lugar de relevancia. Fue ciertamente la primera y más señalada misión que España envió a América, al ser el primer plan organizado con autorización pontificia y real para evangelizar el nuevo Continente.
La Instrucción y Obediencia a los Doce, dos hermosos documentos, han sido calificados como la “Carta Magna de la Civilización Mexicana”.
Es necesario proclamar que fue del Convento de San Francisco de Belvís de donde salieron los trece franciscanos que debían embarcar para la evangelización de Nueva España en noviembre de 1523, a requerimiento de Hernán Cortés.
Por casualidad dos de ellos no pudieron ir y sólo uno encontró sustituto quedando efectivamente en doce los que el 25 de Enero de 1524, emprendieron su viaje en San Lucar de Barrameda para llegar después de casi cuatro meses, a un islote que hoy forma parte de la ciudad de Veracruz el 13 de Mayo de 1524. Después fueron recibidos por Cortés en la ciudad de México.
Los Doce se entregaron a los vencidos, aprendieron su lengua y costumbres y ensalzaron sus virtudes humanas, realizándose la verdadera conquista en base a la cultura, a la religión, al derecho, a la lengua y a la educación; buscando que españoles e indios pudieran convivir, dialogar y trabajar en común. Llegaron a enfrentarse con el poder por defender los derechos de los indios y consiguieron la creación del cargo de Protector de los Indios.
La ingente labor realizada por los “Doce” en pro del encuentro pacífico de los mundos ha sido de siempre más reconocida “allá” que “acá”, mucho se ha dicho y escrito de ellos, pero quizás su mejor elogio salió de la boca de los propios indios cuando decían de ellos: “Viven como nosotros; visten pobremente, como nosotros; van descalzos, como nosotros; se sientan en el suelo, como nosotros”. Por eso, sin dudas, conquistaron sus corazones. Se hace necesario reivindicar para la historia del Convento de San Francisco, la gloriosa gesta realizada “como cuna de la evangelización organizada del Nuevo Continente”.
Este convento se convirtió en seminario de formación de misioneros y en el vivió e hizo su noviciado el penitente San Pedro de Alcántara, el más santo de todos los extremeños y el más extremeño de todos los santos, que fue confesor de Carlos I y de Santa Teresa de Jesús, reformador de la orden y eminente escritor místico.
Para terminar estas pinceladas sobre el Convento de San Francisco decir que el próximo año se cumplen cinco siglos de su fundación y que actualmente el edificio es propiedad de la Junta de Extremadura.
El Castillo es el emblema de nuestro pueblo, estampa de la historia de Extremadura y centinela adelantado del Campo Arañuelo.
En síntesis diré que en 1307 el rey de Castilla Sancho IV donó el “cortijo de Belvís” al ilustre caballero placentino Fernán Pérez del Bote, para que lo poblase con treinta familias y levantara allí una “casa fuerte” para defensa contra los golfines que infestaban la comarca con sus rapiñas antes que, asentados en Cáceres, lograran título de nobleza. A lo largo de los siglos, el castillo de Belvís fue uno de los más importantes y grandes, entre los 27 que surgieron en la Alta Extremadura; escenario de gloriosas páginas en la España medieval; teatro de grandes luchas entre los linajes de Almaraz y Monroy, hasta que en la decimosexta centuria, se fusionaron, por matrimonio de sus protagonistas los condes de Deleitosa y Oropesa; morada en el siglo XV, del famoso Clavero y Maestre de Alcántara Alonso de Monroy.
Recientemente el escritor extremeño Sánchez Adalid, ubica parte de su obra, El Cautivo, en el castillo de Belvís.
Sólo me resta invitaros a todos a recorrer esta villa, donde encontrareis un hermoso “rollo” en la plaza, edificios construidos con solidez, mostrando en sus muros la pátina de los tiempos y ostentando en su frente escudos nobiliarios, piedras grandes y severas.
Preguntar por la historia de su castillo, de sus conventos, de sus casas nobiliarias y visitar el Convento de San Francisco y el Centro de Interpretación histórico y cultural del Campo Arañuelo.
Para hacer realidad esta visita ofrecemos a cuantos van a conocernos, los servicios de la Oficina de Turismo donde una auxiliar les acompaña in situ a contemplar el Rollo, la calle Real con sus escudos y fachadas antiguas, la Iglesia de Santiago Apóstol, el Castillo, el Mirador con sus maravillosas vistas. Dando un paseo o en coche, llegaremos al Convento de San Francisco lugar del que partieron los Doce Franciscanos para evangelizar México, subiremos a la Ermita de Nuestra Señora del Berrocal y desde su Mirador visionaremos el Embalse de Valdecañas y la dehesa extremeña. Después de percibir la paz y tranquilidad que desprenden estos lugares, terminaremos la visita en El Centro de Interpretación Histórico y Cultural del Campo Arañuelo que está concebido como un espacio dinámico de difusión del Patrimonio que contribuye a un mejor conocimiento de la Historia del Campo Arañuelo mostrando, así mismo, los atractivos turísticos de este rincón de Extremadura.
El Centro organiza su visita en tres espacios diferentes: La Sala de Paneles, en la cual se dispone un recorrido histórico cronológico por la Comarca del Campo Arañuelo a través de sus monumentos más destacados; Sala de Artesanos y Artistas, concebido como un espacio de exposición itinerante en la cual el visitante podrá disfrutar del arte y la artesanía comarcal y la Sala de Audiovisuales, que como cierre de la visita, ofrece la visualización de un cuidado documental acerca de los monumentos comarcales declarados por patrimonio Bienes de Interés Cultural.
A menos de 2 Km. unidos por el Paseo de la Salud, frecuentado por belvisos y caseños, se encuentra la población hermana de Casas de Belvís. Dos pueblos y un sólo municipio.
Es un pueblo unido, alegre y acogedor, de origen ganadero que surgió a lo largo de los siglos XIII y XIV, unido al pueblo de Belvís. Su población, actualmente, es muy pareja a la belvisa.
La economía ha sido eminentemente ganadera, ganado vacuno. En la actualidad existe una sociedad ganadera que explota conjuntamente la dehesa de la Jarilla de propiedad comunal con participación de la mayoría de los vecinos de las Casas.
Extremadura aparece hoy día en el contexto nacional como una auténtica potencia referida al sector ornamental y en especial al granito.
Pues bien, en la finca la Jarilla de Casas de Belvís se explota una cantera de granito a cielo abierto de la cual se extrae la variedad comercial denominada “Amarillo Jara”, se trata de un granito de dos micas muy demandado.
Belvís y Casas, turísticamente se complementan entre sí, centrándose el primero en el aspecto histórico-artístico, en tanto el segundo se dirige más al ámbito medioambiental.
En la edificación de las Casas de Belvís destacan sus amplios corrales, lo que denota su carácter ganadero, predominando la importancia del corral sobre la superficie habitable.
En la Jarilla existe una gran casa de campo construida a base de sillares- En su parte trasera se sitúan los corrales y cuadras, con un gran portalón de acceso.
En la misma finca encontramos dos edificios singulares, conocidos como “Los Cobertizos”. Se trata de edificios de planta circular, con una sola puerta estrecha y un techo abovedado, que da a la obra un aspecto esférico. Sobre la bóveda, construida en ladrillo se abre un tragaluz a modo de chimenea, apareciendo esta frente a la puerta. Cumplían la misma función que los antiguos chozos de escobas, sirviendo de cobijo a los pastores.
El edificio destacado es su Iglesia de San Bernardo, Patrón del lugar. Su construcción es de finales del siglo XV.
El objeto más conocido y singular de Casas de Belvís es una estela funeraria romana hallada en una necrópolis cercana y actualmente visible en la fachada de la Casa de la Morcona, a escasos 20 metros de la Iglesia Parroquial de San Bernardo. Se trata de una piedra berroqueña de unos 80x40cms. En la que aparecen dos bustos en bajorrelieve referidos a los difuntos, así como la media luna, símbolo de los dioses manes, dioses funerarios de la mitología romana. Tiene una inscripción que recoge los datos de los difuntos.
Tiene un valor histórico y cultural de primer orden, no solamente por la información que ofrece del periodo romano en concreto, sino también por la capacidad de actuar como un recurso turístico, aportando variedad a los recursos de Belvís y dinamizando el núcleo urbano de Casas de Belvís.
Para terminar quiero invitarles a todos a visitar nuestro municipio sin olvidar que Belvís de Monroy y Casas de Belvís son el Patrimonio Monumental e Histórico del Campo Arañuelo, con recursos turísticos tanto en el aspecto patrimonial como natural.
¡Muchas gracias a todos!